Arqueología
| REGISTROS
MILENARIOS DE LA PRESENCIA HUMANA |
El
área de Monte León ha albergado a distintos
grupos humanos desde hace no menos de 8.000 años. Como
testimonio de su permanencia en el área, han dejado implementos
líticos, incluyendo
puntas de flecha y lanza, cuchillos, raspadores y bolas, de diferentes
"estilos" o fases, así como "concheros", depósitos
de conchas de moluscos, asociados a restos de fogones y a herramientas
de piedra. Se cree que los más antiguos de estos pueblos
llegaron desde Asia navegando por el Pacífico.
En
1951, el arqueólogo Carlos Gradín, descubridor
de la célebre Cueva de las Manos en la precordillera
santacruceña, efectuó prospecciones en Monte
León.
La
constante erosión a la que está sometida la Patagonia
evita la formación de sedimentos, lo que hace que a menudo
datar los hallazgos arqueológicos sea difícil.
Aún así, los especialistas reconocen diferentes
"fases" o "estilos" que permiten, a veces, identificar con relativa
precisión los hallazgos.
Investigaciones
recientes han establecido que elementos de obsidiana negra encontrados
en Monte León tienen una antigüedad que oscila
entre los 9.000 y los 7.000 años y que se originan en
un depósito de ese material ubicado en Pampa del Asador,
a unos 500 km de allí. Este dato sugiere la existencia
de sistemas prehistóricos de intercambio comercial.
Los
restos arqueológicos y fósiles son frágiles
páginas del pasado que hay que saber leer. Si las alteramos,
perdemos mucha información. Los visitantes no deben recoger
ni tocar los restos que puedan encontrar en las recorridas,
bajo riesgo de incurrir en la violación de leyes provinciales
y nacionales.